El Ayuntamiento de Sant Josep reconoció este lunes, en la presentación oficial de su plan «Sant Josep, Orden y Planificación», que el municipio ha vuelto a regirse administrativamente por las Normas Subsidiarias (NNSS) de 1986, confirmando así lo que este La Voz de Ibiza ya había adelantado: la caducidad de las Normas Provisionales de Planeamiento (NPP) al no producirse su aprobación definitiva dentro de plazo.
«A nivel administrativo, el marco vigente será el de las Normas Subsidiarias del 86. Esto en el papel, porque es la realidad que tenemos hoy legal», admitió el alcalde, Vicent Roig, durante el acto celebrado en el salón de plenos.
Frente a ese escenario, el Ayuntamiento ha optado por no tramitar nuevas normas provisionales ni buscar otra «solución transitoria», y centrar todos sus recursos en una auditoría integral del territorio municipal mientras avanza la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
«Esto no significa un paso atrás en nuestra gestión, es un cambio de camino decidido», defendió Roig, que aseguró que el consistorio ha decidido «no gastar más energía y esfuerzos en parches temporales».
Una auditoría de 350 sectores y 244 ámbitos con problemas
El plan se apoya en una auditoría «sin precedentes», según la definición del propio Ayuntamiento, sobre más de 350 sectores del municipio, que abarcan 10,4 millones de metros cuadrados —unas 1.041 hectáreas—.
De ese trabajo se han aislado 244 ámbitos con circunstancias particulares, deficiencias o trámites pendientes, que ahora recibirán impulso directo de la gestión municipal.
Por tipo de suelo, el 52,5% de la superficie auditada corresponde a suelo urbano en áreas de actuación (139 ámbitos), el 32,3% a suelo urbano directo (89 ámbitos) y el 15,2% restante a suelo urbanizable (16 ámbitos).
Para canalizar las soluciones, los 244 ámbitos se han clasificado en seis grupos de gestión:
- Grupo 0, con 20 ámbitos consolidados sin necesidad de actuación
- Grupo 1, con 38 ámbitos pendientes de trámite documental
- Grupo 2, con 73 ámbitos donde hay que completar calles o servicios básicos
- Grupo 3, con 56 ámbitos que requieren transformación urbanística y cesiones
- Grupo 4, con 48 ámbitos pendientes de ordenación detallada;
- Grupo 5, con 9 ámbitos condicionados a la estructura del futuro PGOU.
Cada ámbito contará con una ficha técnica individualizada —con delimitación exacta sobre ortofoto, grado de ejecución de obras y situación jurídica de las cesiones de suelo obligatorias— que el Ayuntamiento tiene previsto hacer pública para que los propietarios puedan conocer la situación concreta de sus terrenos.
Una unidad técnica hasta 2029
Para ejecutar el plan, el Ayuntamiento creará una unidad técnica específica mediante un programa temporal a tres años (2026-2029), que incorporará un delineante, un ingeniero técnico de obras públicas y personal administrativo, coordinados por los funcionarios de carrera de la casa.
Se habilitará además una partida anual estimada de 45.000 euros para asesoramiento externo en cuestiones jurídicas, ambientales y de valoración del suelo.
El consistorio ha definido también un procedimiento de valoración económica en cuatro fases —ficha y diagnóstico, análisis sobre el terreno, redacción del proyecto de obras y monetización final del coste de ejecución material— antes de iniciar cualquier trámite.
La financiación se dividirá en dos vías: las actuaciones menores (grupos 0, 1 y parte del 2) serán asumidas directamente por el Ayuntamiento como servicio público, mientras que las actuaciones estructurales y de transformación (grupos 2, 3 y 4) se financiarán combinando fondos propios municipales, fondos procedentes de la gestión urbanística y, cuando corresponda, contribuciones especiales de los propietarios directamente beneficiados.
«Contradicciones graves entre planos y textos»
En el turno de preguntas, Roig reconoció las dificultades que supone volver a trabajar con el planeamiento de 1986, al que atribuyó «contradicciones graves entre planos y textos», «parámetros urbanísticos sin definir» que han paralizado licencias durante años, y previsiones «completamente alejadas de la realidad ambiental y social de 2026».
El alcalde defendió, no obstante, que el trabajo desarrollado durante la tramitación de las NPP «no se pierde» y que la información recabada servirá para el proceso de redacción del nuevo Plan General, cuya aprobación definitiva sigue sin fecha.
Roig avanzó también que el Ayuntamiento priorizará los ámbitos «principalmente residenciales» frente a las zonas de segunda residencia. «El esfuerzo que tenemos que hacer lo tenemos que hacer destinado a los vecinos», dijo y descartó que la estrategia suponga un aumento del crecimiento urbanístico, aunque apuntó que algunos ámbitos podrían incrementar su capacidad destinada a vivienda social.
«Estamos limpiando la casa antes de amueblarla. Con Sant Josep, Orden y Planificación deshacemos los embrollos que nadie se había atrevido a tocar. Cuando aprobemos definitivamente el nuevo Plan General, este aterrizará sobre un municipio auditado, con calles recepcionadas y con un escenario limpio y seguro para todos», resumió el alcalde al cierre del acto.











