La sin razón de los chiringuitos de Formentera no deja de sorprender. En este caso, por la contradicción de sus argumentos para incumplir el título concesional y el Reglamento de Costas, imsumisión que les podría constar la concesión. Es que, con la excusa de no violar el pliego de la licitación, no han retirado las estructuras. No obstante, se han mantenido cerrados durante un mes a pesar de la condición de brindar servicio en invierno para desestacionalizar.
Tal como avanzara La Voz de Ibiza, por segundo año consecutivo siete de los ocho chiringuiteros se han negado a desmontar las instalaciones entre el 15 de enero y el 15 de febrero. Su decisión se monta en que retirar las estructuras implicaría incumplir los pliegos de la licitación del Consell Insular de Formentera, que fijan la apertura anual con el objetivo de la desestacionalización.
Pero la contradicción es evidente: durante el mes en que debían desmontar, los locales han permanecido cerrados.
Cerrados, pero sin desmontar
En lugar de retirar las estructuras como exige la concesión del dominio público marítimo-terrestre, los quiosqueros optaron por mantener las instalaciones en pie y cerrar la actividad como compensación, repitiendo así el esquema del invierno anterior.
Aunque este año, siete de los ocho quioscos repitieron la insumisión pese a la obligación de desmontaje: solo el chiringuito Bartolo ha cumplido y actualmente permanece inoperativo.
Luca Zanna, del chiringuito Karai, ha reconocio a IB3 Noticias que «estaba cerrado todo el quiosco». Mientras que Mimo Vangi, del Nuu, afirmó: “Hemos pasado un invierno con mucho viento. De hecho, el mes de enero ha sido terrible. Y ahora, que abríamos este fin de semana, por fin, para que el sol nos deje disfrutar de una buena jornada”.
El argumento empresarial se apoya en las condiciones fijadas por el Consell para fomentar la desestacionalización, que exigen actividad durante todo el año. Sin embargo, el hecho de que hayan permanecido cerrados durante el mes en que debían desmontar desactiva en la práctica esa justificación.
El temor a incumplir el pliego
En declaraciones a Ràdio Illa, Juanjo Costa, del chiringuito Amar, planteó que durante el próximo invierno se desmontarán los quioscos durante unos cuatro meses: treinta días para cumplir con la obligación y un mes y medio antes y otro mes y medio después para desmontar y volver a montar.
No obstante, advirtió de un nuevo conflicto normativo: “Estaríamos incumpliendo el pliego de bases” porque “no podremos dar servicio en invierno”.
Justamente este incumplimiento que genera «temor» entre los concesionarios se ha producido evidentemente este invierno.
Costa ha alertado que cumplir con la exigencia de Costas podría suponer una nueva infracción por vulnerar las bases del concurso del Consell, que obligan a mantener el servicio durante la temporada baja.
Además, cuestionó el informe del departamento de Costas que recomienda la caducidad de las concesiones: “Habla de que algunas instalaciones están en ubicaciones no autorizadas. Pero si son ellos mismos [el Govern balear] los que vinieron de firmar a los [los quioscos] y lo dieron por bueno en ese momento”.
Expediente de caducidad en marcha
Por su parte, el Govern balear, tal como avanzara La Voz de Ibiza, ha activado el procedimiento de caducidad de las concesiones tras constatar el incumplimiento reiterado de la obligación de desmontaje durante el invierno de 2025.
La apertura del expediente era el paso esperable después de que, a finales de diciembre, la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua comunicara que no podían modificarse las obligaciones de los quioscos, pese a la petición del Consell de Formentera para evitar la caducidad.
De este modo, el Govern decidió mantener intactas las exigencias originales de la concesión, bajo las cuales los chiringuitos han acumulado múltiples irregularidades, detalladas en informes técnicos y jurídicos.
-
La última bala de los chiringuitos de Formentera: una cautelar para evitar el desmontaje
-
Sin Plan B: la débil esperanza a la que se aferra Sa Unió para mantener los chiringuitos el próximo verano
El Ejecutivo autonómico ha subrayado que el invierno pasado los concesionarios ya incumplieron la obligación de desmontar, por lo que fueron sancionados con una multa de 1.500 euros. Este invierno, con la excepción de un quiosco, la situación se repite.
La paradoja es que los empresarios alegan que desmontar les impediría cumplir el objetivo de desestacionalización, pero han mantenido los locales cerrados precisamente en el periodo en el que debían desmontar, alimentando así un conflicto administrativo que ahora puede desembocar en la pérdida definitiva de las concesiones.
Sigue leyendo:
-
La última gestión a la desesperada de Sa Unió tras saber que las concesiones de los chiringuitos van camino a la caducidad
-
Fin de la unidad en la insumisión: el histórico chiringuito de Formentera que renovó la concesión ‘in extremis’ empieza a desmontarse
-
Informe demoledor: los chiringuitos de Formentera contra las cuerdas
-
Un informe jurídico del Govern propone caducar la concesión de los chiringuitos de Formentera
-
El informe que desvela las complicidades del gobierno de Sa Unió en el Consell de Formentera con los concesionarios de los chiringuitos
-
Los caminos que tiene Formentera para evitar un verano sin chiringuitos
-
Otra falta grave de los chiringuitos bajo sospecha de Formentera: montan una tienda de gorras y sombreros
-
El negro futuro al que se enfrentan los chiringuitos de Formentera: el Govern sofoca la insumisión
-
Córdoba desliza que la complicidad de Sa Unió en la insumisión de los chiringuitos tendrá consecuencias económicas para el Consell de Formentera
-
Los chiringuitos dan la razón a Córdoba: los estudios económicos de las ofertas estaban desfasados
-
El ‘desmontaje’ de una mentira: un prestigioso catedrático advertía la obligación de retirar los chiringuitos que figuraba en el pliego
-
Insumisión en Formentera: Verónica Castelló ignoró una alegación contra el desmontaje de los chiringuitos que ahora quiere evitar












