El Ayuntamiento de Sant Antoni ha adjudicado finalmente el servicio de rondas discontinuas de seguridad privada a la empresa High Security Group S.L., dos meses después de que la primera licitación tuviera que ser retirada por un error en la configuración de los criterios de adjudicación, tal como había avanzado La Voz de Ibiza.
Según el acta de la Mesa de Contratación del 2 de julio y el anuncio de adjudicación publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, High Security Group se impuso a Vetonia Seguridad S.A. por un margen ajustado: 80 puntos frente a 78,06.
La clave de la adjudicación estuvo en el peso de la oferta económica. High Security presentó una propuesta de 153.661,96 euros (IVA incluido) —126.993,36 euros sin impuestos—, lo que le valió los 45 puntos máximos previstos para ese criterio. Vetonia ofertó 158.388,73 euros, casi 4.727 euros más, y obtuvo solo 27,06 puntos.
En los criterios técnicos evaluados de forma automática, la relación se invirtió: Vetonia sumó 51 de los 55 puntos posibles, frente a los 35 de High Security. Vetonia acreditó cuatro certificaciones de calidad —ISO 9001, OHSAS 18001/ISO 45001, ISO 14001 y el Esquema Nacional de Seguridad—, apartado en el que High Security no obtuvo puntuación.
Ambas empresas empataron en medios adicionales, protocolos de actuación ante incidencias y horas de formación específica del personal.
El resultado final —80 puntos frente a 78,06— dejó a High Security por delante gracias a la diferencia de casi 18 puntos en la oferta económica, que no llegó a compensar la ventaja de Vetonia en certificaciones de calidad. La Mesa dio por válida la documentación administrativa aportada por High Security tras el requerimiento y propuso la adjudicación que fue publicada el pasado martes, a la espera de su formalización.
Una licitación que ya se había frenado una vez
El expediente 7876/2025 no es nuevo. En mayo, el Ayuntamiento tuvo que suspender la primera convocatoria después de detectar un error «en la configuración de los criterios de adjudicación del expediente», según el anuncio de anulación publicado entonces en la Plataforma.
Aquella licitación, con un presupuesto de 160.471,75 euros para cuatro meses de servicio -el retraso acortó el contrato un mes-, ya llegaba tarde: el pliego original preveía que el servicio arrancara el 1 de junio, pero el plazo de ofertas se extendía hasta el 5 de junio, haciendo imposible cumplir esa fecha.
El contrato se formaliza en plena crisis de efectivos
Según el anuncio de adjudicación, el acuerdo se firmó el 23 de julio y el plazo de formalización del contrato corre entre el 24 de julio y el 13 de agosto.
Esa ventana se solapa directamente con el Decreto 2026-3196, firmado por el alcalde Marcos Serra el 30 de julio, que declaró la situación de «riesgo operativo alto» en la Policía Local por falta de efectivos, con turnos en los que solo pudo cubrirse una patrulla para todo el municipio y otros en los que no fue posible constituir ninguna.
El propio pliego de la seguridad privada ya justificaba el servicio, en su versión original, por la «insuficiencia de agentes de Policía Local» del Ayuntamiento.
La coincidencia de fechas —adjudicación y crisis de plantilla policial en la misma quincena— añade contexto a por qué el consistorio buscaba reforzar la vigilancia con medios externos antes incluso de que se conociera el decreto de emergencia.
Cómo será el servicio privado
El servicio se articula en tres patrullas nocturnas, cada una compuesta por dos vigilantes de seguridad, con dos efectivos adicionales de reserva para cubrir descansos y bajas. En total, ocho vigilantes para cubrir siete espacios municipales del núcleo urbano.
Las tres patrullas operarán en zonas diferenciadas;
- La Patrulla 1 vigila el entorno del Passeig de Ses Fonts, incluyendo el antiguo edificio del SATE y el Ayuntamiento Viejo, donde permanecen activas las oficinas de turismo.
- La Patrulla 2 cubre la zona de Santa Agnès, con el espacio cultural al aire libre de Can Tunís —que alberga un mural del artista Okuda San Miguel— y el aparcamiento municipal de la calle Santa Agnès, que el propio pliego reconoce que está siendo utilizado actualmente para el almacenamiento de materiales de obras municipales.
- La Patrulla 3 se encarga de la zona cultural: el Espacio Cultural Es Molí den Simó, el Centro Cultural Cervantes —que acoge la Biblioteca Municipal y la Escuela de Adultos— y el Parc del Solpost.
En cuanto a los horarios, las patrullas 1 y 2 operan de 20.00 a 05.00 horas todos los días de la semana. La patrulla 3, destinada a los espacios culturales, lo hará de 19.00 a 03.00 horas.
Los vigilantes actuarán en todo momento bajo las instrucciones de la Policía Local, sin competencias de intervención directa: su función se limita a la vigilancia, la detección de conductas incívicas o actos vandálicos y la alerta a los cuerpos de seguridad cuando fuera necesario.











