Tras reconocer en el Pleno que ha dado de alta 148 nuevas estancias turísticas en viviendas desde el inicio de la legislatura, Sa Unió ahora sube la apuesta: tiene previsto ampliar la bolsa turística de Formentera en unas 1.800 nuevas plazas, según la propuesta que la coalición gobernante llevará a la Comisión de Ordenación Turística, una iniciativa que se apoya en el nuevo estudio de capacidad de carga encargado por el Consell Insular.
Esta propuesta va a contracorriente de las iniciativas de contención turística que abandera el Partido Popular en las otras islas de Baleares y de la presión sobre la vivienda residencial de las Pitiusas: la menor de las islas arrastra un déficit habitacional del 54%, el más elevado de todo Baleares, según los datos del Observatorio de la Vivienda de las Islas Baleares (OHIB).
Además, Formentera es la isla con mayor porcentaje de su parque residencial destinado a alquiler turístico. Según el OHIB, en 2025 había 1.293 viviendas con licencia turística en la isla, el 25,4% del total del parque residencial formenterense: uno de cada cuatro pisos y casas. Es, con diferencia, el porcentaje más alto de las Islas Baleares, muy por encima de Menorca (9,6%), Mallorca (3,5%) e Ibiza (3,2%). En el conjunto del archipiélago, la vivienda turística representa el 4,2% del parque total.
El estudio que sustenta la propuesta
El Consell Insular encargó un estudio de capacidad de carga turística a la empresa Seeketing, con sede en Madrid, que según detalla en su web lleva «más de 15 años ayudando a empresas, retailers, centros comerciales, destinos y ciudades inteligentes a entender y activar el comportamiento de las personas en espacios físicos».
El estudio, de 188 páginas, obra en poder de La Voz de Ibiza. Parte de una capacidad turística efectiva de 15.069 plazas y determina una Capacidad Turística Máxima Operativa (CTMO) de 18.836, lo que supondría la posibilidad de incrementar la oferta actual en 3.767 plazas, un 25%, según concluye.

La ampliación que plantea Sa Unió supondría utilizar aproximadamente la mitad del margen operativo que reconoce el estudio, aunque la cifra definitiva y su distribución dependerán de la propuesta que finalmente se tramite.
El informe diferencia además ese umbral operativo del máximo previsto actualmente por el Plan Territorial Insular (PTI). El techo normativo se sitúa en 20.585 plazas, 5.516 más que las 15.069 que el estudio contabiliza actualmente. Sin embargo, los autores no consideran que todo ese margen pueda ponerse automáticamente en circulación.
De hecho, el documento deja 1.749 plazas fuera de la capacidad operativa que calcula: son las que separan las 18.836 plazas que considera asumibles de las 20.585 establecidas por el PTI. El estudio subraya que esa diferencia no puede «considerarse automáticamente capacidad operativa adicional en las condiciones actualmente analizadas».
Una moratoria vigente desde 2022
La propuesta se enmarca en la moratoria de plazas turísticas aprobada por el Govern balear en febrero de 2022, bajo la presidencia de Francina Armengol. Aquella medida suspendió en Mallorca, Ibiza y Formentera la adquisición de plazas procedentes de las bolsas turísticas y el intercambio de plazas entre particulares para iniciar nuevas actividades turísticas o ampliar las existentes.
El régimen cambió sustancialmente en 2025, con la aprobación del Decreto-ley 4/2025, de 11 de abril. La nueva normativa flexibilizó determinadas restricciones, pero no levantó de manera general la moratoria. En su lugar, dejó en manos de cada Consell la determinación de la capacidad turística de su isla y, con ella, la posibilidad de poner fin a la suspensión.
La legislación establece que la moratoria se mantiene hasta que se realice la correspondiente evaluación o reevaluación de la capacidad de carga mediante los instrumentos de ordenación turística o territorial, o hasta que el pleno del Consell apruebe definitivamente un techo de plazas turísticas fundamentado en un estudio de capacidad de carga.
Es precisamente en este punto donde adquiere especial relevancia el nuevo estudio elaborado para Formentera. El documento parte de 15.069 plazas turísticas efectivas y establece una Capacidad Turística Máxima Operativa de 18.836 plazas, es decir, un margen potencial de 3.767 plazas (+25%). El informe considera este último número el «mayor escenario analizado en el que no aparece ningún factor limitante». Por tanto, el estudio no constituye únicamente un diagnóstico sobre la presión turística de Formentera, sino también la base técnica exigida por la normativa para que el Consell pueda determinar su nuevo techo de plazas y avanzar hacia el levantamiento de la suspensión vigente desde 2022.
¿Por qué la cifra de 1.800?
Por la moratoria turística de 2022, quedaron bloqueadas unas 700 plazas de hoteles y unas 1.000 estancias turísticas en viviendas (ETV). La cifra elegida por Sa Unió resolvería precisamente ese bloqueo, aunque el estudio no discrimina entre tipos de plazas turísticas a habilitar.
El propio informe no plantea el aumento de plazas como la única vía para mejorar el modelo turístico. Al analizar la utilización de la oferta existente, sostiene que la mejora debe orientarse «prioritariamente hacia la desestacionalización de la actividad», junto con el aumento de la estancia media y un uso más eficiente de las plazas actuales «antes de plantear incrementos significativos de la oferta alojativa». Advierte además de que la localización de la nueva oferta turística puede tener efectos diferentes sobre movilidad, saneamiento, infraestructuras y servicios.











