CRISIS DE LA VIVIENDA

‘Sinhogarismo oculto’ en Ibiza, el fenómeno que preocupa a Cáritas

La entidad advierte de que la crisis de la vivienda está provocando nuevas formas de exclusión social en la isla, con personas que trabajan pero se ven obligadas a vivir en pisos patera o asentamientos.

Cáritas de Ibiza

La crisis habitacional en la isla, producto del encarecimiento de los alquileres y las imposibilidades para acceder a una vivienda propia por los valores astronómicos del mercado Ibiza están generando formas de exclusión social cada vez más invisibles, un fenómeno que desde Cáritas han identificado como ‘sinhogarismo oculto’, que está provocando una “desestabilización tanto económica como social”

En tal sentido, desde la entidad solidaria advierten de que muchas personas que trabajan no pueden acceder a una vivienda digna y terminan viviendo en pisos patera o en situaciones extremadamente precarias, una realidad que consideran el principal desencadenante de la pobreza en la isla.

Según explican desde Cáritas a La Voz de Ibiza, la crisis habitacional se ha convertido en el eje central de la exclusión social en Ibiza, donde los precios del alquiler superan con creces la capacidad económica de buena parte de la población. 

“Ibiza tiene un problema grandísimo de vivienda. Es el desencadenante de toda la exclusión social enorme que se produce en la isla y que, por lo tanto, al problema de la vivienda hay que atacarlo de manera urgente y de manera contundente por todas las vías posibles y, sobre todo, para las personas más necesitadas”, sostuvo un portavoz de Cáritas.

En tal sentido, alertan desde la entidad que la falta de vivienda asequible está empujando a muchas personas hacia situaciones cada vez más extremas. “La gente que está en exclusión social probablemente no se pueda permitir ni pagar una vivienda pública y menos una vivienda de precio tasado o una vivienda de mercado libre”, explican, subrayando que el problema afecta incluso a personas con empleo que no pueden asumir los alquileres actuales.

En este contexto, Cáritas considera imprescindible crear un parque potente de vivienda en alquiler social, dirigido a los colectivos más vulnerables. 

“Lo que se necesita es un parque de viviendas en alquiler social potente para la gente más necesitada, la que no tiene muchas veces otra solución que irse a un asentamiento, pueda pagar”, sostienen.

Personas con trabajo que no pueden pagar un alquiler

La entidad alerta de que cada vez son más las personas que trabajan pero no pueden permitirse vivir en Ibiza en condiciones dignas, lo que acaba empujándolas a soluciones precarias.

“Es gente que en muchos casos está trabajando pero que no se puede permitir pagar un alquiler de los que hay en Ibiza o que tiene que ponerse en un piso patera”, explican desde la organización.

Contenido relacionado  La Fiscalía pide ocho años de cárcel por una violación en una casa de Ibiza

Este fenómeno es el que se conoce como “sinhogarismo oculto”, una situación en la que las personas no viven en la calle pero carecen de una vivienda estable y digna

Según Cáritas, quienes viven hacinados en viviendas compartidas en condiciones indignas forman parte de esta realidad invisible.

“Toda la gente que se instala en pisos patera en unas condiciones absolutamente indignas es un ‘sinhogarismo oculto’. Pero es gente que no tiene otra solución, que Ibiza no les ofrece otra solución habitacional y tienen que recurrir a estas soluciones”, explican.

Para la organización, la falta de vivienda asequible está en el origen de gran parte de los problemas sociales que llegan a sus servicios, desde situaciones de pobreza hasta casos de exclusión social.

“Hay gente que cae por debajo del umbral de la pobreza una vez que ya ha pagado la vivienda del mes y se queda con recursos mínimos para poder afrontar la subsistencia”, advierten.

caritas

Qué es el “sinhogarismo oculto”

El “sinhogarismo oculto” es una forma de exclusión residencial en la que las personas no viven en la calle pero tampoco tienen una vivienda estable o digna, por lo que su situación queda fuera de muchas estadísticas oficiales y resulta menos visible que el sinhogarismo tradicional.

Este fenómeno incluye a quienes se ven obligados a vivir en pisos patera, habitaciones realquiladas, viviendas hacinadas o alojamientos temporales, así como a quienes dependen de la hospitalidad de familiares o conocidos para poder tener un techo. En muchos casos se trata de personas con empleo que, aun trabajando, no pueden asumir los precios del alquiler.

En territorios con fuerte presión inmobiliaria, como Ibiza, el sinhogarismo oculto está estrechamente vinculado al encarecimiento de la vivienda, ya que muchas personas no pueden acceder ni al mercado libre ni a la vivienda pública y terminan recurriendo a soluciones precarias para poder seguir residiendo en la isla.

Presión creciente sobre los servicios sociales

Desde Cáritas reconocen que la demanda de ayuda lleva tiempo creciendo, especialmente en los meses de temporada turística, cuando la presión sobre la vivienda aumenta todavía más.

Contenido relacionado  Intento de secuestro en Ibiza: detenido un hombre tras abordar a una menor a la salida de un centro socioeducativo

La demanda está alta desde hace tiempo, sobre todo cuando llega la temporada. Y Cáritas intenta atender los casos de más necesidad que le llegan”, señalan. 

Sin embargo, advierten de que la entidad no puede absorber por sí sola todas las situaciones de vulnerabilidad que se generan.

“Evidentemente Cáritas no puede llegar a todo y habría que hacer actuaciones mucho más contundentes para que la presión que en este momento tenemos, como también la tienen las instituciones públicas a través de los servicios sociales, vaya a menguar porque, en la mayoría de los casos, los principales problemas que llegan allí de falta de recursos, de pobreza o de exclusión social”, explican desde la entidad de la isla. 

Todo está “desencadenado por el problema de origen, que es la imposibilidad de afrontar el coste de la vivienda o tener que dedicar una parte de tus ingresos a la vivienda que te hace que luego no puedas vivir dignamente en el resto del mes, por ejemplo, cuando ya has pagado la vivienda”. 

Por eso reclaman una respuesta institucional más contundente para afrontar el problema. “La emergencia en el campo de la vivienda tiene que afrontarse de manera decidida y con medidas contundentes”, sostienen.

En su opinión, la crisis habitacional no solo tiene consecuencias sociales, sino también económicas y territoriales. “La falta de vivienda está desestabilizando tanto la economía como los equilibrios sociales en Ibiza y en Formentera”, advierten.

Además, recuerdan que esta realidad ya ha sido señalada en estudios como el informe FOESSA, que alerta sobre el impacto de la vivienda en los procesos de exclusión social.

Ca n’Escandell y el debate sobre el modelo de vivienda

El debate sobre cómo afrontar la crisis de vivienda también ha llegado al proyecto urbanístico previsto en Ca n’Escandell, en Ibiza, que ha generado una fuerte polémica política y social.

Tal como ha publicado La Voz de Ibiza, el plan impulsado para ese ámbito urbanístico ha sido calificado como un despilfarro histórico, ya que la ordenación prevista permitiría construir muchos menos pisos de los que el suelo podría albergar, en un momento en el que la isla sufre un déficit estructural de vivienda.

El proyecto ha reabierto el debate sobre cómo aprovechar el suelo disponible para ampliar la oferta de vivienda, especialmente la destinada a alquiler asequible o social, en un contexto marcado por la escasez habitacional.

Contenido relacionado  139 ciudadanos de Baleares no pueden regresar a casa por el conflicto en Oriente Medio

Desde Cáritas, sin embargo, prefieren no pronunciarse sobre proyectos concretos. “No entramos a valorar propuestas ni proyectos concretos, creemos que le corresponde al Ayuntamiento y a las instituciones decidir qué modelo de ciudad quiere desarrollar”, explican.

La entidad insiste en que las decisiones urbanísticas corresponden a las administraciones y que su papel se centra en alertar sobre las consecuencias sociales de la crisis habitacional. “Son decisiones urbanísticas o de ordenación territorial que competen a las instituciones y ahí nosotros no entramos”, concluyen.

Sigue leyendo:

Scroll al inicio