La historia del Helisara VI, el mítico velero que perteneció al director de orquesta austriaco Herbert von Karajan y que permaneció encallado durante más de un año en Formentera, suma una nueva controversia. El Consell Insular ha reconocido irregularidades procedimentales relacionadas con la retirada de la embarcación, cuyos restos fueron recuperados de la costa del Parque Natural de Ses Salines después de los temporales de finales de 2025.
Las irregularidades se produjeron en la tramitación de los gastos de los trabajos de retirada gestionados por el área de Medio Ambiente, dirigida por Verónica Castelló. El propio Consell reconoce que los gastos de retirada del Helisara se tramitaron sin realizar uno de los controles económicos obligatorios.
La documentación oficial acredita la omisión de una actuación preceptiva de control económico, aunque no detalla las causas concretas ni identifica eventuales responsabilidades.
En ese contexto, los trabajos, valorados en 59.878,45 euros, se tramitaron mediante un expediente de omisión de la función interventora.
Así consta en el acta de la Junta de Gobierno del 11 de septiembre de 2026, que aprobó por unanimidad el reconocimiento de las obligaciones económicas correspondientes a seis facturas de cuatro empresas.
La propuesta, presentada por la vicepresidenta primera y consellera de Medio Ambiente, Verónica Castelló, reconoce la existencia de una omisión del control económico preceptivo y recoge las actuaciones posteriores para permitir el abono de unos servicios que ya habían sido ejecutados.
El acuerdo advierte expresamente de que el reconocimiento de las obligaciones no subsana ni convalida las irregularidades procedimentales producidas, sin perjuicio de las eventuales responsabilidades que pudieran derivarse.
Esta circunstancia abre un nuevo capítulo en un caso que, desde el encallamiento del velero el 14 de agosto de 2024, ha estado marcado por los retrasos en su retirada, las dificultades para exigir responsabilidades al propietario y las advertencias sobre su impacto ambiental.

Facturas por casi 60.000 euros y una omisión del control económico
El expediente, identificado con el número 2026/5409, detalla que la retirada de los restos del Helisara requirió la intervención de distintas empresas especializadas para realizar trabajos subacuáticos, desguace parcial, recuperación de la quilla, remolque, izado y descarga de los materiales.
La mayor parte del importe corresponde a Servicios Subacuáticos Ibiza, S. L., que presentó tres facturas por 17.605,50 euros, 6.292 euros y 10.527 euros, respectivamente. En conjunto, la empresa concentra 34.424,50 euros, más de la mitad del gasto reconocido por el Consell.
Las restantes cantidades corresponden a Remolcadores Nosa Terra, S. A., con una factura de 12.100 euros; Camuco, S. L., con 8.201,55 euros, y Ca Na Negreta, S. A., con 5.152,40 euros.

Las irregularidades en la tramitación de Medio Ambiente
La documentación recoge que el 20 de junio de 2026 se efectuó una retención de crédito por el importe total de las facturas. Ese mismo día, la Intervención requirió al área gestora que tramitara un expediente de omisión de la función interventora, conforme al artículo 28 del Real Decreto 424/2017, que regula el control interno de las entidades locales.
Posteriormente, el 26 de junio, una técnica de Medio Ambiente emitió un informe justificativo de los gastos. Según recoge el acta, el documento examinó la necesidad de los trabajos, las causas de la omisión, la selección de las empresas, la buena fe de los acreedores, la ejecución efectiva de los servicios y la adecuación de los precios a los valores de mercado.
Los servicios jurídicos del Consell emitieron otro informe el 13 de agosto, favorable a reconocer el derecho de las empresas al cobro de las cantidades pendientes para evitar el enriquecimiento injusto de la Administración. El argumento es que la institución había recibido unos servicios efectivamente prestados cuyos costes habían sido asumidos por los operadores económicos.
El expediente también recoge un informe de Intervención sobre la omisión y una resolución de Presidencia que autorizó continuar el procedimiento.
Finalmente, la Junta de Govern del 11 de septiembre aprobó las obligaciones y ordenó realizar los trámites necesarios para su pago, conforme a las disponibilidades de Tesorería.

Aunque el acuerdo permite tramitar los pagos, no acredita por sí mismo que las seis facturas estuvieran abonadas en aquella fecha. Tampoco detalla en el acta la causa concreta que originó la omisión de la función interventora, más allá de remitirse a los informes incorporados al expediente.
La resolución justifica las actuaciones por la necesidad de proteger el litoral, garantizar la seguridad de las personas y de la navegación y evitar daños ambientales en un espacio natural especialmente sensible. También señala que los precios facturados se consideran ajustados al mercado, dadas la complejidad técnica, la movilización de medios especializados y la urgencia de la intervención.
Más de un año encallado en Ses Illetes
La nueva controversia administrativa se añade al prolongado historial del Helisara VI en Formentera. El velero, de unos 23 metros de eslora, quedó encallado el 14 de agosto de 2024, cuando una dana arrastró alrededor de 40 embarcaciones contra las costas de la isla.
La mayoría de aquellos barcos fueron retirados en las semanas siguientes, pero el Helisara y el Scipio 1924 permanecieron varados en la zona protegida de Ses Illetes. Tal como informó La Voz de Ibiza en abril de 2025, la embarcación histórica se había convertido en una imagen habitual del paisaje, con turistas y excursionistas que se acercaban hasta el casco deteriorado para fotografiarlo.
Durante los primeros meses, el Consell alegó dificultades económicas y competenciales para intervenir. Tras consultar con Capitanía Marítima, Demarcación de Costas y los responsables del Parque Natural, la institución asumió que debía actuar sobre las embarcaciones, consideradas residuos abandonados.

En abril de 2025, el propietario del Helisara pudo ser identificado y notificado, pero no había atendido el requerimiento oficial para retirar el barco. El Consell anunció entonces que intervendría de manera subsidiaria y que repercutiría posteriormente los costes a los propietarios. En aquel momento se manejaba una estimación de 400.000 euros para la retirada de las dos embarcaciones.
El Scipio 1924 fue finalmente retirado el 4 de julio de 2025, después de once meses varado. Sin embargo, el Helisara permaneció en el litoral. Verónica Castelló explicó entonces que su ubicación dificultaba las maniobras y que era necesario encontrar una solución técnica que permitiera extraerlo sin comprometer la seguridad ni el entorno natural.
Desintegración tras quince meses y retirada hasta marzo
La situación cambió en noviembre de 2025. Después de casi quince meses encallado, un nuevo temporal terminó de destrozar el Helisara, dispersando restos metálicos y fragmentos del casco por la costa del Parque Natural.
En ese momento, Gent per Formentera denunció la falta de actuación del Gobierno insular y advirtió de los posibles daños al litoral y a la fauna marina.
La institución justificó entonces el retraso por la complejidad técnica y el elevado coste de la operación, que, según explicó Castelló, obligaba a tramitar una licitación específica. Tras la destrucción del barco, el Consell activó un dispositivo de limpieza con la empresa PreZero, encargado de recuperar los materiales arrastrados hasta la playa.

En diciembre, La Voz de Ibiza informó de que se habían recuperado 2.840 kilos de restos, aunque todavía quedaban piezas de grandes dimensiones en el mar y en la zona rocosa. Los trabajos incluían su traslado al puerto de La Savina y el tratamiento posterior de los residuos, en el que participaba Ca Na Negreta.
La operación se prolongó durante varios meses. La extracción de la quilla, de unas quince toneladas, fue una de las maniobras más complejas, debido a que permanecía parcialmente hundida y encajada entre las rocas. Las condiciones meteorológicas retrasaron las actuaciones hasta finales de febrero de 2026 y los trabajos terminaron a principios de marzo.
A mediados de marzo, tal como avanzara La Voz de Ibiza, finalizó la retirada que tuvo un coste aproximado de 60.000 euros, una cifra que ahora queda desglosada en el acta de la Junta de Govern.
Historia del Helisara VI y su pasado nazi
Más allá de su naufragio en Formentera, el Helisara VI fue una embarcación histórica de la vela internacional. Diseñado por el arquitecto naval argentino Germán Frers y construido por los astilleros Royal Huisman, en los Países Bajos, perteneció durante años al director de orquesta austriaco Herbert von Karajan, una de las grandes figuras de la música clásica del siglo XX.

Von Karajan tuvo una vinculación documentada con el Partido Nazi, al que se afilió durante los años treinta. El músico bautizó sus embarcaciones con el nombre Helisara, formado a partir de los nombres de su esposa, Eliette, y de sus hijas gemelas, Isabel y Arabel.
El velero participó en importantes competiciones internacionales y ganó el primer campeonato mundial de la categoría Maxi en 1981. Décadas después, tras realizar travesías internacionales, acabó encallado y abandonado en una de las zonas de mayor valor ambiental de Formentera.
Durante su permanencia en la costa también sufrió saqueos, según relató a este medio un antiguo miembro de su tripulación.











