Tal como ha avanzado La Voz de Ibiza semanas atrás, Ibiza contará con su primer edificio de alojamientos dotacionales para empleados públicos. El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, el conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad del Govern balear, José Luis Mateo, y el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, presentaron este martes oficialmente la promoción de 25 viviendas dotacionales de alquiler del IBAVI en el carrer de s’Hort de sa Fruita, 9.
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El solar fue cedido gratuitamente por el Consell de Ibiza al IBAVI, lo que, en palabras del president Marí, «es una demostración de la preocupación y de la implicación de esta institución ante la problemática de la vivienda».
Marí recordó que el objetivo es priorizar a los trabajadores públicos esenciales que «en muchos casos se ven obligados a marcharse de nuestra isla por los problemas de vivienda», y defendió que estos espacios dotacionales «son una manera de facilitar que los servidores públicos puedan construir su proyecto de vida en Ibiza accediendo a una vivienda digna y asequible».
El conseller Mateo señaló que la promoción «nos permite reforzar el plan de choque para facilitar más vivienda a los residentes», mientras que el alcalde Triguero destacó que las viviendas «contribuirán a facilitar que estos profesionales puedan establecerse en Ibiza y garantizar unos servicios públicos de calidad para todos los ciudadanos».

Un solar problemático, una solución radical
El terreno de s’Hort de sa Fruita no es un solar convencional. Está en el borde del sistema histórico de Ses Feixes, con un subsuelo blando, orgánico y cargado de agua —el nivel freático aparece a apenas un metro de profundidad— y catalogado como zona de riesgo de inundación con episodios documentados en el entorno inmediato. La roca sólida no aparece hasta los once metros de profundidad.

La respuesta de los arquitectos fue elevar todo el programa residencial por encima de la cota de riesgo: la planta baja queda prácticamente vacía, reservada a aparcamiento, núcleos de comunicación y espacios técnicos.
Las 25 viviendas arrancan en la primera planta. Para anclar el edificio sobre un terreno sin capacidad portante, la cimentación se resuelve mediante micropilotes que perforan los estratos blandos hasta alcanzar la roca. Solo esa cimentación cuesta 379.454 euros.
Veinticinco viviendas, hasta setenta personas
El edificio se desarrolla en cinco plantas residenciales. El conseller Mateo precisó la distribución tipológica: quince alojamientos de un dormitorio doble, con capacidad para dos personas, y diez de dos dormitorios dobles, para cuatro personas.
Dos de las unidades están completamente adaptadas para personas con movilidad reducida. La planta baja incluye además 25 plazas de aparcamiento en superficie. En total, el edificio puede albergar hasta 70 personas.

Todos los alojamientos disponen de balcones privativos que funcionan simultáneamente como espacio de estancia y como protección solar.
La fachada, resuelta con un sistema de lamas y porticons de aluminio microperforado pivotantes, es también el capítulo más caro de la obra: la carpintería metálica y cerrajería de taller supone 862.255 euros, el 20% del presupuesto de ejecución material. El edificio apunta a calificación energética A, con cubierta fotovoltaica y aislamiento de 100 milímetros de lana mineral.
Un presupuesto de cinco millones para retener talento público
El presupuesto total de la promoción es de 5,1 millones de euros sin IVA —más de 200.000 euros por unidad— y se enmarca en el plan de inversiones en infraestructuras «Illes en Transformació» del Govern balear.
El president Marí subrayó que «sumar esfuerzos y poner recursos hace que los proyectos acaben saliendo adelante», en referencia a la colaboración entre el Consell, que cedió el solar, y el IBAVI, que asume la construcción y gestión de las viviendas.

La promoción responde a una realidad ya bien documentada: médicos, docentes, policías y otros empleados públicos que se ven obligados a abandonar la isla por la imposibilidad de encontrar vivienda a un precio razonable, con el consiguiente impacto en la calidad de los servicios públicos.
Al acto de presentación también asistieron el vicepresidente primero del Consell de Ibiza, Mariano Juan, y el gerente del IBAVI, Roberto Cayuela.
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