La revelación llegó durante un desayuno cualquiera. Mientras tomaba un café en Ibiza en 2022, Sebastiaan Hooft se sorprendió pensando que quizá aquel lugar donde sólo aterrizaba por trabajo podía convertirse en su hogar. No era una decisión menor, detrás quedaban una empresa que llegó a facturar decenas de millones, una fortuna personal considerable y un colapso que le obligó a replantearse por completo su vida.
Dos años después, instalado en la isla y convertido en una de los sonidos de la terraza de Tomorrowland Ibiza, Hooft habla de música, emprendimiento y comunidad, pero sobre todo de algo que considera esencial: devolver a los jóvenes espacios reales donde encontrarse, crear y construir juntos el futuro.
-¿Cómo llegas a Ibiza?
-Cuando vine a Ibiza para trabajar estaba trabajando tanto que no sabía dónde estaba, pero sentía un confort, una sensación de hogar. En 2022, cuando vine al IMS, me di cuenta mientras tomaba un café y me comía una tostada pensé; “por qué no vivo aquí”. Fue una revelación. Llamé a mi novia y le dije de venir a vivir aquí y me dijo que no, que era muy caro… y le dije pero podemos ir a Mercadona [risas]… Decidimos hacer un viaje a España en tren, empezamos con Barcelona y seguimos viaje hasta Madrid, que ella ya conocía porque había estudiado medio año allí. Era agosto, la temperatura era de infierno y en un hora ya estábamos peleándonos [risas]. Si bien amamos Madrid por la gente y la comida, nos tomamos el tren de vuelta a Barcelona y tuve ese sentimiento de querer vivir cerca del mar, dicho esto por alguien que no ama la playa y odia la arena entre los dedos de los pies. Volvimos en invierno en coche hasta Denia y Valencia, que nos encantó. Mi novia, que es profesora, comentó a los padres de sus alumnos que estábamos viendo la posibilidad de vivir en España y todos le hablaron de Ibiza. Entonces ella decidió ser profesora online y luego de un paso previo por Valencia, vendimos nuestra casa en Amsterdam y con el perro nos vinimos a vivir aquí hace dos años.
-Has escrito un libro titulado «REDESING» donde explicas cómo emprender sin morir en el intento que básicamente está inspirado en tu propia experiencia, háblanos de esa etapa de tu vida.
-En 2002 abrí una tienda de productos de Internet. El timing fue tan exacto que en tan solo 3 años éramos los líderes del mercado de ordenadores y accesorios, facturando 1 billón de euros. Ganamos todos los premios que te puedas imaginar. Estaba en la lista de los más ricos de Países Bajos. De afuera una historia de un éxito tremendo, pero la realidad, es que vivía para trabajar. Y el ambiente en que estaba me estaba matando porque todos estaban orientados al éxito a través del dinero. Era esclavo de mi propia empresa. Un adicto al trabajo, con su Porsche, su mansión, mis hijos con todo lo que te puedas imaginar. Me despertaba a las 6 de la mañana, y volvía a la noche. En 2009 me di contra la pared. Tuve un problema de salud, me quemé mentalmente, así que acabé en el hospital. Y buscaba y buscaba personas que me pudieran ayudar pero no pude encontrar a nadie. Hay profesionales para las drogas, para el alcoholismo, pero para gente adicta al trabajo no encontré a nadie. Entendí que tenía que literalmente re-diseñar mi vida. Vendí todo, lo di a caridad, y de pronto una universidad me llamó una vez y luego y otra para ir a dar charlas sobre emprender donde explicaba que si quieres triunfar en lo profesional, primero, debes cuidarte mucho a ti mismo. Este trabajo también me hizo, como un científico, a respaldar lo que decía con información contrastable entonces fue cuando sin querer empecé a escribir lo que luego se convertiría en mi libro. Al final de cada vez que hablaba al público se me acercaban al final para preguntarme “¿dónde puedo leer sobre esto?”, allí me di cuenta de que necesitaba ponerlo todo en un libro 7 años después de “la pared” y fue un éxito de ventas en Países Bajos inmediatamente.
Luego de varios años y mudado a Ibiza, di carpetazo al libro y fui a mi origen: la música. Desde los 13 años que hacía mixed tapes y mientras me ha pasado todo lo que pudiera pasar, la música jamás me abandonó, así que ahora sólo me dedico a la música.
-¿Es posible emprender sin morir en el intento?
-Entrevisté a 500 emprendedores de 15 países de tres continentes. Algunos son muy buenos en balancear la vida convirtiéndose en felices y exitosos. Pero luego hay otros que no saben compensar las 5 facetas y que te lleven a ruina, mental, emocional o de salud en general. El dinero sólo no hace la felicidad.
-¿Cuáles son las 5 facetas de las que hablas?
-Primero es la idea, luego el equipo de gente con los cuales la vas a desarrollar, el planteamiento y el plan de cómo lo harás, después los medios que tienes para llevarlo a cabo y tu habilidad para conseguir lo que no tienes. Por último está la salud, cómo mides el éxito, emocionalmente, físicamente y financieramente.
Por ejemplo, digamos que empiezas un proyecto y seguramente no tengas dinero pero sí tiempo. Y necesitas gente que no puedas contratar, entonces deberás encontrar la manera de tener un equipo que al principio no cobre, y eso se puede cubrir con mentores. Gente de pelo blanco que estarán encantados de transferir conocimiento. Y así vas construyendo paso a paso y cuando logras que la idea se haga realidad mira bien como mides el éxito, su significado para ti.
-Tú eres abstemio, te cuidas pero estás en un negocio asociado históricamente con los excesos, si bien ha cambiado mucho y muy rápido. Luego pasa algo increíble, que los jóvenes están bebiendo mucho menos alcohol, en el mundo…[interrumpe]
-¡80% menos! Los jóvenes deberían decirle a los empresarios que si quieren hacerles de clientes deben vender smoothies, kombucha, y ese tipos de productos.
-Ahora mismo hay toda una marea de nuevas bebidas sin alcohol con nombres “cool” y aesthetic packaging para las fotos en Instagram…
-Sí pero es vital que no sea Unilever quién dicte eso, han de ser los jóvenes. Tiene que ir a los locales y decirles “haz una rave sin alcohol y vendremos todos”. Sé que IKEA hizo una rave en unos de sus locales copiando a las cafeterías que ahora ponen djs, ¡que no sean ellos que roben su cultura!. ¡Los jóvenes tienen que estar en control de las nuevas tendencias!. Y que presionen a los políticos que no saben nada de nada, que apoyen acciones que puedan generar espacios para ellos.
-Hoy en día la tecnología ha cambiado todo. Antes tenías que saber qué estabas haciendo, sea lo que sea, como un artesano labrando una idea. Ahora, cualquiera que sepa promptear puede hacer un corto, una canción, o arte sin tener ni fondo creativo ni conocimiento técnico… Por un lado es algo bueno porque democratizó la creatividad, pero por otro muy malo, no hay vivencias y sufrimiento del artista, no hay profundidad, aquellas cosas que hacen a un artista. ¿Qué opinión te merece esto?
-Esto es un problema muy profundo alimentado sobre todo por las redes sociales e Internet. Y además ahora se suma la I.A. y la adicción de las personas a las pantallas. Se creen que lo digital es la vida real. Entonces nosotros los más viejos debemos crear ambientes donde puedan encontrarse en persona para crear juntos en vivo y en directo, no a través de una pantalla. Y esto es algo urgente que los gobiernos deberían actuar de inmediato, o al menos preguntarse, ¿Cómo vamos a ayudar a los más jóvenes a que se encuentren para construir un futuro juntos en la vida real? Si quieres hacer una canción, sólo los músicos reconocidos pueden pagar 50 mil euros a una villa / estudio en Ibiza por semana donde el chef privado te hace sushi… Pero si tienes 17 años, ¿a dónde vas? Si quieres ver al videógrafo para hacer un video de la canción… y los gobiernos tienen varios edificios públicos sin explotar, ¿por qué no usarlos? Sería formar un ecosistema donde varias disciplinas podrían unirse para crear un pieza de arte cubiertas desde todas las disciplinas y encima siendo un producto local, hecho por la juventud de la isla. El producto más importante de Países Bajos es la exportación de música electrónica, porque justamente es un país pequeño y hay muchos lugares de encuentro de emprendedores donde hacen sinergia.
-Es muy importante lo que dices porque creo que la humanidad está jugando un juego muy peligroso donde cada vez somos menos humanos, no paramos de darle más acceso y poder a lo digital cuando más necesitamos humanizarnos lo máximo posible para contrarrestar el daño que nos estamos auto-infligiendo.
-Nunca ganarás a Suno o Open IA, como isla o incluso como país. Esta gente invierte billones por mes en tecnología y data centers y no se puede competir.
Entonces si quieres sobrevivir como la isla que somos, conecta a los jóvenes para que creen unidos y en persona.
-Y es peor, porque puedes hacer una obra de arte increíble y no tendrás mucha exposición, pero si enseñas el culo tendrás millones de likes…
-Sí, cierto. La llave de todo para mí es el co-working, formar una comunidad de sinergias. Hay dos tipos de comunidades; la inclusiva y la exclusiva. UNVRS por ejemplo es exclusiva, tienes que tener dinero para entrar, sólo puedes pinchar allí si tienes millones de followers. La comunidad inclusiva es la que no tiene que tener nada de eso, en la que cualquiera pueda entrar y participar. Yo hice como un 25 “startup weekend” en las que empiezas con un número de gente y lo preparas viernes y sábado y el domingo lo presentas a otros creadores y a inversores. Hay que conectar a la gente, en el plano real.
-Hablando de esto y tú siendo dj, hay unas pocas fiestas al aire libre y gratuitas. Siguiendo con lo que decías, ¿Cómo no hacemos muchas más fiestas al aire libre, en la playa, con entrada gratuita y precios asequibles para incluir a todos, en especial a los locales? Que yo sepa está la Hippy House pero… ¿hay suficientes?
-¡Eso es absolutamente lo que esta isla necesita!. Pero no 1, 100. Cualquiera que quiera participar debería ser bienvenido. Si miras las discotecas de grandes ciudades ahora mismo ya están haciendo esto, por lo caro de los alquileres en la ciudad, lo que obliga a generar una cantidad de dinero brutal que se les hace difícil ya de cubrir que suben los precios y entonces la gente va menos.
-Y si los dj son tan caros, tráeme gente nueva con música nueva que cobren menos pero hazlo más asequible.
-Insisto, los gobiernos tienen muchas propiedades y dan los permisos… En Amsterdam se preguntaban: ¿Dónde se están encontrando los jóvenes? Por ejemplo, los ayuntamientos están cerrados temprano todos los días, por decir algo, en el caso de que no tengan un espacio público vacío o mal aprovechado.

Sebastiaan dando una charla como mentor de la los jóvenes emprendedores
-Me encanta como vosotros en Amsterdam hacen eso exactamente, por ejemplo, ¡¡¡una iglesia abandonada reconvertida en un skate park!!! Eso es una genialidad.
-Sí exacto, y no necesitan mucho más tampoco, no necesitan supervisión ni comida que se la pueden traer ellos, hay que confiar en los jóvenes. Nosotros los más viejos, sobre todo la generación boomer, les cuesta mucho soltar y dejar que las generaciones más jóvenes tomen control. No le estamos dando espacio a los más jóvenes para que comiencen a tomar las riendas. Nuestros jóvenes son inteligentes, cometerán errores como todas las generaciones, pero ya les toca tener un rol más protagonista.
-Pasemos a la música, y permíteme empezar así; ¿Qué es la música?
-Una expresión de emociones. Si reproduzco música es estar alegre, o triste, es una forma de comunicación, un flujo de energía entre personas… Es terapia. Es una conexión interpersonal.
-¿Tienes una canción que te lleve a un momento de tu vida del pasado?. Porque la música es también una máquina del tiempo.
-Me gustaría decir que sí pero no realmente porque yo siempre estoy buscando música nueva. En mi programa de radio que hago cada semana titulado The Midnight Project pincho 13 canciones nuevas por programa. También pongo 1 o 2 clásicos pero 9 de cada 10 no acabo poniéndolos porque hay tanta música nueva…
-Estás de DJ residente de la terraza de Tomorrowland, ¿Qué ofreces allí?
-Hace unos días pinché con Lily Palmer y Luca Testa y fue espectacular. Lily tiene 27 años, un talento alucinante y tiene una producción fantástica. Format G que al cierre hablamos y le dije que había captado perfecto el rollo de la terraza y se puso a llorar de la emoción de haber pinchado su música, en la terraza de Tomorrowland, ¡en Ibiza!… Fue emocionante, y para mí, eso es el estado emocional y el por qué hacemos lo que hacemos. Pinchamos mucha música exclusiva en un ambiente inmejorable. Yo pincho Gabber music, un estilo duro que es lo que más me gusta y era lo que ponía en los cassettes que vendía en el patio del colegio cuando era niño. En esa época de los 90s, en Holanda había dos tipos de música electrónica; Mellow que ahora llamamos House, y Gabber que ahora le llamaríamos hard techno (aunque la gente del gabber me odiaría por llamarle así). Yo siempre vibré más con el techno duro. Los dj de mellow ahora estarán publicando en Toolroom y Defected y los gabber ahora son instructores de yoga y coaches [carcajadas].
-¿Cuándo pinchas en Tomorrowland?
-Cada dos viernes; 2 veces al mes. A veces también participo de especiales como dj invitado. También tenemos una noche con 100 niños ibicencos de fútbol… Pero en la terraza te puedes encontrar con Djs de renombre o desconocidos, héroes locales, amateurs, tenemos todo tipo de música. Es lo que quiere ser Tomorrowland, una olla a presión de música electrónica de todo tipo porque el mundo cambió. Hay que aprovechar la oportunidad. Me hace feliz que en Tomorrowland tenemos múltiples generaciones de gentes dentro de la cabina como en la pista; ¡amo eso!
-También eres productor y tienes un sello discográfico, ¿Qué buscas en un artista y qué está faltando ahora mismo?
-El sello lo empecé hace 10 años por mi espíritu emprendedor. Siempre tuve problemas entre crear una canción y todo lo otro: el marketing, legales, la burocracia o el mero hecho de encontrar un sello que me publique, entonces, me hice el mío propio para evitar eso. Luego otros artistas al ver que yo tenía sello me ofrecían su material. De repente publicaba de todo. Luego el covid me demostró que como Dj eres muy vulnerable, a que si no hay bolos no hay dinero. Entonces, enfocado en los talentos más jóvenes con experiencia pero sin contrato aún con sellos grandes sellos. Quería artistas reales, acometidos con su arte, como por ejemplo uno español que se llama Slim Black con un sonido específico y lo lanzamos. También asesoría como mentor incluso sugiriendo que tenga su propio sello y como es muy talentoso va muy bien. Y de ahí, a más. Pero lo más importante es que la gente joven se junte y haga cosas juntos desde diferentes disciplinas artísticas.
-¿Cuál es la situación actual con el tema de derechos?
-Hay enfoques diferentes, hay sellos muy agresivos que apoyan al principio pero que se quedan con los derechos. Nosotros somos un sello Artist Friendly donde nos reservamos un porcentaje para recuperar la inversión pero los derechos son de los artistas. Esto también nos ahorra transferir 15 ó 20 céntimos a su cuenta del banco [risas]… Es que en la música electrónica pasa que no hay mucho dinero en la música en sí, el streaming no paga mucho.
-Pero en España está Egedi y Sgae que controla eso, por ejemplo, si tienes una cafetería o cualquier negocio al público donde pones música desde cualquier fuente, debes pagar un canon. ¿Cómo llega eso al artista?
-Si tienes un club o un festival debes reportar la música que pinchas, como una caja negra que registra todo. Pero nadie sabe todo lo que se pincha realmente. Digamos que yo hago una canción que se pincha en Madrid, pues yo recibiré algo de dinero unos dos años después. Esto va mejorando con el tiempo y nuevos softwares, seguramente empiecen a usar I.A., pero hay que reportar todo lo que uno pincha sí o sí. Hay sistemas incorporados, por ejemplo, Pioneer dj sets tiene una opción de caja negra que registra, pero si haces una fiesta en un barco en Ibiza, imagínate que nadie está registrando nada.
-Cómo no se unan todos los dj y productores en exigir que todas las discotecas tengan cajas negras no pasará jamás.
-Estoy de acuerdo.
-¿Qué piensas acerca de I.A. como creadora de arte, digo, ya hay artistas digitales creando música desde texto y son muy buenos o peor, eficientes?.
-Me da mucho miedo eso.
-¿Y por qué no prohibir a la I.A. hacer arte?
-Ya veremos cómo acaba esto, con los flyers de las fiestas ya pasa, pero es que son horribles, todos parecen iguales, se nota que son I.A., y la gente los siguen haciendo. Creo que todo esto es parte del declive de la mente humana. Pero no se puede cancelar ni anular en este punto. Y no hay que quejarse de esto, hay que hacer mejores flyers…
-Una vez vi una pegatina en una pick up en Ibiza que decía “los tambores electrónicos no tienen alma”, ¿Qué te parece esa premisa?
-Había un movimiento en la época que eso empezó anti tambores electrónicos que querían prohibirlo. No, debes aceptarlo, aceptar el cambio y no convertirte en un viejo gruñón…
-¿Lo dices por mí?
-No, no [carcajadas]. Yo creo que la gente que usa la I.A. para hacer flyers con I.A., en seis meses dirán “madre mía qué feo, cómo hice eso”. Si haces una canción con I.A. y la pinchas seguramente la gente se vaya porque la gente no le vibra dentro… ya veremos.
-Pero si a la gente sí le gusta, y lo baila, ¡Estamos bien jodidos! [carcajadas].












