FONDEO

«Viven en una lógica paralegal»: s’Estany des Peix opera sin reglamento ni régimen sancionador válido

El presidente de la Asociación de Empresarios Usuarios asegura que el reglamento que rige el fondeo en el Estany nunca alcanzó su aprobación definitiva, por lo que el Consell no puede aplicar sanciones. Denuncia además una siniestralidad «disparatada» en el campo de boyas y advierte de que, a la espera de que se modifique el PRUG, la isla entera podría quedar sin acceso libre al mar dentro de una década.
El Estany des Peix en Formentera

«Viven en una lógica paralegal». Álex Mestre, presidente de la Asociación de Empresarios Usuarios del Estany des Peix (AEPUEP), no tiene dudas sobre cómo describir la situación actual del espacio, envuelto en un caos tanto administrativo como de funcionamiento del Consell Insular de Formentera.

«Es una realidad paralegal en la que viven, que no tiene ningún tipo de sentido. Es un delirio legal, es un delirio absoluto», sostiene.

En los últimos días, la gestión del Consell sobre el histórico estanque de fondeo ha vuelto a quedar en el ojo de la tormenta ante la presencia de embarcaciones de lista sexta entre los 285 amarres habilitados y las denuncias de restricciones en el uso del canal de acceso, además de la falta de recursos y la dimisión del coordinador qye ha llevado a la suspensión del servicio de barqueo

«Sigue siendo zona de fondeo libre condicionado»

Según Mestre, la propia administración balear ha reconocido que la modificación del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Natural de Ses Salines —el instrumento que permitiría reclasificar el Estany como zona de «fondeo regulado»— no llegará «hasta el año que viene, siendo optimistas».

Tal como había informado La Voz de Ibiza en marzo, el conseller Joan Simonet ya había reconocido en el Parlament que tanto el PRUG como el PORN de Ses Salines llevaban entre 20 y 25 años sin actualizarse, y anunció entonces que la exposición pública llegaría «en breve», sin que desde entonces haya habido novedades públicas al respecto.

«Sigue siendo una zona de fondeo libre condicionado para nosotros», sostiene Mestre.

Un reglamento que nunca llegó a la aprobación definitiva

Más allá del PRUG, Mestre plantea un problema distinto y, a su juicio, más determinante: el propio reglamento de amarres del Estany des Peix —aprobado inicialmente por el Consell en 2022— todavía no alcanzó su aprobación definitiva.

«No han conseguido aprobar la aprobación definitiva del reglamento, está aún en fase de aprobación inicial», afirma. «Lo cual supone que el régimen sancionador no puede ser aplicado».

Esto ha provocado que las sanciones que ha intentado aplicar el Consell se conviertan en papel mojado. 

«Ni dentro de su lógica paralegal en la que viven, que es una fantasía de que el reglamento manda por todo, tienen el régimen sancionador aprobado», insiste Mestre. «Si eso se cumpliera, y si el reglamento estuviera por encima de todas las leyes, que no lo está obviamente, no pueden hacer absolutamente nada».

La zona de amarres en el Estany des Peix.

Sanciones sin resolución en segunda instancia

Sobre las infracciones que, tal como había informado este medio, ya recibieron unos 80 propietarios en marzo, Mestre asegura que ninguna ha prosperado: «Siguen poniendo multas, porque lo han hecho siempre, pero no ha prosperado absolutamente ninguna. Hasta segunda instancia te contestan; haces el recurso y ya no hay contestación, porque no hay instancia. No pueden sancionar, porque no tienen aprobado su régimen sancionador».

Una siniestralidad que Mestre califica de «disparate»

Mestre también apunta a problemas de funcionamiento y seguridad en la dársena. Sin servicio de barqueo operativo —suspendido desde julio, tal como informó este medio—, sostiene que resulta imposible acceder a las embarcaciones fondeadas en boya bajo las propias reglas que impone el Consell: «Ellos dicen que dentro del reglamento solo se puede ir a las embarcaciones con barquero. Pero si no hay barquero, ¿cómo vas a ir a las embarcaciones? Es un absoluto desastre».

Según Mestre, la instalación pierde cada año «el 10, el 15% de las boyas en siniestros». Y añade que «nadie quiere ir a trabajar al Estany des Peix, porque ofrecen unas condiciones que son miserables».

Mestre apunta que el coste de mantener la instalación recae, en última instancia, sobre el conjunto de los formenterenses: «La gente que no tiene absolutamente nada que ver con el Estany des Peix está pagando con sus impuestos la instalación más deficitaria de todo Formentera». 

La cuenta atrás de la «tendencia cero»

Mestre insiste en un punto que ya había planteado en declaraciones anteriores a este medio: la existencia de un periodo transitorio de 15 años —del que, según sus cálculos, ya solo quedarían diez— al final del cual el fondeo en el Estany quedaría prohibido por completo, en aplicación de la llamada «tendencia cero» prevista en la normativa medioambiental.

«Están esperando a que caduque la concesión. Ahí será zona de fondeo prohibido, y va a ser toda la isla la que se quede sin acceso al mar. El que acceda por puerto, que se prepare para pagar», dijo.

Sobre la posibilidad de revertir esa tendencia, Mestre recuerda la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares  relativa al fondeo sobre posidonia: «En campos de boya regulados, siempre y cuando no molestes a los barcos que están en boya y no pongas el ancla sobre flora o fauna protegida, tú puedes fondear».

Para Mestre, esa jurisprudencia seguirá siendo válida «una vez aprueben la modificación del PRUG, que la pueden llegar a aprobar porque son políticos».

Sin respuesta

La Voz de Ibiza ha trasladado al Consell Insular de Formentera consultas referidas al funcionamiento de s’Estany des Peix. Sin embargo, al momento de la publicación de esta noticia, no hubo respuestas oficiales.

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