Vox se incorpora a la exigencia de explicaciones sobre la reforma del Hotel Ibiza Corso. El grupo, el único de la oposición del Ayuntamiento de Ibiza que no se había pronunciado públicamente sobre el caso, ha registrado una pregunta para el pleno de este miércoles en la que interpela directamente al equipo de gobierno sobre el futuro de la licencia: «¿Tiene previsto el Ayuntamiento de Ibiza anular definitivamente la licencia urbanística del Hotel Corso tras constatar el exceso de ocupación del proyecto?»
«Que informe a los vecinos»
El portavoz del grupo, Héctor Delgado, explica que la pregunta busca que el Consistorio traslade públicamente y de forma oficial en qué situación se encuentra el expediente. «La pregunta viene de tener información completa de qué está sucediendo, de la preocupación que hay entre los vecinos», señala. El objetivo, añade, es «que el Ayuntamiento informe no solo a nosotros como grupo municipal, sino a todos los vecinos, y sobre todo a los afectados» del barrio de s’Illa Plana.
Delgado enmarca la iniciativa en la reunión de portavoces mantenida semanas atrás, en la que el equipo de gobierno detalló a los grupos la situación de la licencia, y en la posterior suspensión de las obras. Con la pregunta en el pleno, dice, se busca «saber exactamente el estado actual de este proyecto» y si hay novedades desde aquel encuentro.
Una posición prudente
El tono de Delgado es marcadamente cauto. El portavoz evita sumarse a las denuncias de irregularidad y remite la decisión a los servicios técnicos: «Las licencias son cosa de los técnicos, y los técnicos son los que deciden si algo es viable o no». «No voy a ser yo quien defienda al Partido Popular —matiza—, pero esto no es algo que decida el partido de turno».
Sobre el fondo, Delgado se ciñe a lo que, afirma, les trasladó el equipo de gobierno en aquella reunión: que existe «un rumor» de que se instalará en el establecimiento un conocido negocio de ocio y de que el hotel «tiene una licencia apta para esto», pero que «eso no es real». Según su versión, el establecimiento dispone de licencias «para los clientes del hotel», no para implantar una actividad de ese tipo. Y precisa la distinción que, a su juicio, se confunde en el debate público: que lo suspendido es «la licencia de obra de reforma del hotel» por un error «en cuanto a la ocupación o los metros», y que una cosa es tener licencia para las obras y otra poder «iniciar un negocio determinado».
No solo la ocupación
Conviene matizar, no obstante, el cuadro que traslada el portavoz. El exceso de ocupación que motivó la suspensión es solo uno de los frentes del expediente. El propio Ayuntamiento ha reconocido por escrito que no existe el título habilitante de sala de fiestas sobre el que se concedió la licencia; que el permiso se tramitó por una vía excepcional —el artículo 7 de la Ley 2/2020— hoy derogada; y que su argumento sobre qué actividad ampara el establecimiento ha ido cambiando, hasta sostener en un informe de agosto que la vieja licencia de sala de baile de 1997 autorizaba un uso «autónomo y abierto al público general» —lo contrario de lo que Delgado traslada ahora—.
A ello se suma la revisión, todavía abierta en el Consell, del informe turístico de 2025 que hizo posible la reforma, y los dos recursos contencioso-administrativos que se tramitan en los juzgados de Palma. La cuestión de la licencia de actividad —si el espacio puede o no funcionar como sala de ocio— es, por tanto, distinta y adicional al problema de los metros, y sigue sin resolverse.
El último grupo en pronunciarse
Con esta pregunta, Vox se suma a una presión que el resto de la oposición venía ejerciendo desde hacía semanas. PSOE y Unidas Podemos forzaron a principios de septiembre una junta de portavoces monográfica sobre el Corso y han reclamado de forma reiterada el acceso a los expedientes. La concejala de Unidas Podemos, Guadalupe Nauda, ha denunciado que ni siquiera a los grupos municipales se les facilita la documentación —llegó a solicitar un expediente y recibir otro que nada tenía que ver—, y el PSOE, por boca de su portavoz Carmen Boned, sostuvo que Ayuntamiento y Consell «no saben cómo revertir esta situación» después de haber emitido informes favorables.
Vox había permanecido al margen de ese frente. Su entrada, aunque en un tono más medido, deja al equipo de gobierno del PP sin ningún grupo de la oposición que no haya pedido explicaciones por el expediente.
Constancia pública
Delgado remarca que la pregunta busca, sobre todo, dejar «constancia pública» de la respuesta municipal, y admite que para conocer el detalle del expediente «hay que preguntar vía registro, a los técnicos». «Veremos qué dicen mañana», concluye.
Este periódico ha podido saber que la iniciativa responde también a una inquietud interna del grupo por la evolución del caso. La pregunta se debatirá en la sesión plenaria de este jueves.









