SANT JOSEP

Para legalizar su escalera al mar, un propietario de Es Cubells tendrá que dejar pasar al público por su jardín

Costas exige acreditar el interés público de unas escaleras de hormigón construidas en dominio público marítimo-terrestre en Sant Josep, a las que solo se llega a través de la villa
El recorrido que debe habilitar el propietario

El dueño de una vivienda en primera línea de Es Cubells, en el término municipal de Sant Josep, pide al Govern una concesión de hasta 50 años para regularizar el acceso al mar que baja desde su parcela. Sin embargo, para seguir adelante con el trámite, se ha comprometido a abrir un itinerario público que entra por la puerta de la casa, cruza el jardín, pasa junto a su piscina y llega hasta las escaleras.

Todo para legalizar las escaleras de hormigón que bajan desde su villa hasta el mar en Es Cubells. Aunque el propietario extranjero tendrá que mantener un paso abierto para el público. Así consta en la documentación técnica del expediente de la Dirección General de Costas y Litoral del Govern, a la que ha tenido acceso La Voz de Ibiza.

El recorrido que debe habilitar el propietario

El itinerario previsto arranca en la puerta peatonal de la vivienda y baja por la escalera de obra de la casa. Después cruza la plataforma empedrada junto a la edificación, sigue por una pasarela de madera pegada a la medianera y atraviesa el césped del jardín hasta el inicio de la escalera al mar.

Según el expediente que se encuentra en exposición pública, la puerta permanecerá abierta «en horario laboral diurno» y se cerrará «de noche por razones de seguridad», según el anexo firmado en junio de 2026 por el ingeniero de caminos Antonio Garau Obrador, autor del proyecto.

La tramitación es llevada adelante por la Dirección General de Costas y Litoral, dependiente de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua. Los documentos se encuentra disponibles desde el 6 de octubre durante 20 días hábiles.

Una escalera dentro del dominio público

La solicitud se registró el 13 de enero de 2025. El propietario pide una concesión administrativa sobre unas obras que ya existen dentro del dominio público marítimo-terrestre (DPMT), entre los hitos 1100 y 1101 del deslinde aprobado por orden ministerial el 4 de marzo de 1999.

Según el proyecto, se trata de una escalera con peldaños de hormigón en masa adaptados a la roca, que desciende desde la cota +36 hasta la +2 aproximadamente. Incluye un murete lateral y una barandilla de postes de madera unidos con doble cabo marino. La ocupación total del dominio público es de 42,92 metros cuadrados, y el proyecto valora lo construido en 9.552,75 euros de ejecución material.

Las escaleras al mar

El documento plantea que la concesión podría otorgarse por un plazo de hasta 50 años. Justifica además que estas obras no pueden ubicarse en otro sitio «al tratarse de obras de acceso al mar».

Tampoco incluye estudio económico-financiero, porque la instalación «no pretende obtener beneficio alguno». El proyecto sostiene que las escaleras existen «desde mucho antes» de la entrada en vigor de la Ley de Costas de 1988.

Costas pidió acreditar el interés público

En octubre de 2025, la Dirección General de Costas y Litoral requirió al solicitante que subsanara deficiencias del expediente. Según el anexo, le pidió acreditar el interés público de las escaleras y el beneficio que podían ofrecer «a la ciudadanía y no solo para el solicitante».

También le exigió demostrar que el acceso era practicable para el público o, en su caso, adoptar medidas para abrirlo desde el vial colindante.

El propietario respondió con una declaración responsable fechada el 30 de octubre de 2025. En ella reconoce que, como las parcelas colindantes están «totalmente edificadas», a las escaleras «solo es posible acceder fácilmente» a través de su propiedad privada.

En el mismo escrito asume que el uso solicitado es «público y gratuito» y se compromete a instalar señalización y elementos desmontables para conectar el vial público con el acceso al mar «a través de la propia propiedad privada».

Postes, cabo marino y carteles

El anexo de junio de 2026 concreta ese compromiso. El itinerario tiene en su mayor parte 1,2 metros de anchura. Junto a la puerta de entrada se colocará un cartel de madera con la leyenda «Acceso al dominio público marítimo-terrestre (DPMT)».

A partir de ahí, el recorrido quedará marcado por placas circulares sobre el empedrado, carteles direccionales con la inscripción «DPMT» y una alineación de postes de pino unidos por cabo marino a lo largo del jardín.

El presupuesto contempla 28 postes, 54 metros de cabo y señalización por 2.958 euros de ejecución material, que ascienden a 4.259,22 euros por contrata. Todos los elementos son desmontables y se sitúan en terreno privado. Parte de la alineación de postes y uno de los carteles quedan dentro de la zona de servidumbre de protección.

Las escaleras al mar

Un vecino con una petición similar

Según el anexo, el propietario colindante por el oeste tiene en trámite una solicitud similar. Los servicios técnicos de Costas convocaron a los proyectistas de ambos expedientes. En esa reunión se puso de manifiesto la necesidad de hacer accesibles las dos escaleras desde el vial y, a ser posible, de definir un itinerario único para ambas.

El documento atribuye al vecino una «negativa» a coordinar esas actuaciones. Por ese motivo, el recorrido propuesto discurre «exclusivamente por terrenos privados» del promotor, de forma independiente a la otra solicitud.

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