El debate sobre el futuro de las plazas turísticas de Formentera ha desembocado en un duro enfrentamiento político durante el Pleno del Consell Insular de esta mañana. La presentación de una moción del PSOE para impedir nuevas autorizaciones mientras no se dé respuesta a la crisis de vivienda ha provocado un intenso cruce de acusaciones entre el portavoz socialista, Rafa Ramírez, y el conseller de Turismo y Vivienda, Artal Mayans, con reproches sobre las adjudicaciones realizadas durante anteriores legislaturas y sospechas sobre las intenciones del actual equipo de gobierno.
«¿A quién le ha prometido plazas turísticas? ¿Para que se ponga así? ¿A quién se las ha prometido antes de acabar la legislatura?», ha preguntado Ramírez a Mayans durante su réplica.
El conseller ha negado tener compromisos particulares y ha respondido con una acusación igualmente contundente contra los anteriores gobiernos: «Que cuando ustedes gobiernan sí que hay que comprar votos y damos plazas. Y cuando los demás decimos ‘vamos a poner un estudio técnico’ que han pedido ustedes y lo pide la ley, somos nosotros los malos».
El enfrentamiento se ha producido a raíz del estudio de capacidad de carga turística encargado por el Consell, que establece una capacidad máxima operativa de 18.836 plazas, frente a las 15.069 plazas efectivas utilizadas como referencia. La diferencia de 3.767 plazas, equivalente a un incremento potencial del 25%, ha reabierto el debate sobre el crecimiento turístico de la isla.
La moción socialista ha sido aprobada con los votos del PSOE, Gent per Formentera y Llorenç Córdoba, después de que los tres respaldaran la necesidad de condicionar cualquier incremento de plazas a la situación de la vivienda y a un mayor control de la oferta turística.
El PSOE pide frenar las nuevas plazas hasta abordar la crisis de vivienda
La propuesta presentada por el PSOE parte de la situación del mercado residencial de Formentera, caracterizado, según el texto, por la escasez de alquiler de larga duración, los elevados precios y las dificultades que encuentran tanto los residentes como los trabajadores desplazados a la isla.
Ramírez ha recordado que el propio estudio encargado por el Consell identifica el mercado residencial como uno de los principales factores de sensibilidad del modelo turístico. El documento considera que la vivienda ya se encuentra en una situación «condicionada» y que, con un incremento del 30% de las plazas, tanto el mercado residencial como la movilidad pasarían a ser factores limitantes.
El portavoz socialista también ha cuestionado que el informe no incluya una estimación detallada del personal adicional que requerirían los diferentes escenarios de crecimiento turístico ni de las necesidades de alojamiento que generarían esos trabajadores. «Bajo nuestro punto de vista, es inviable que en estos momentos y ante la situación tan grave que tenemos de necesidad de vivienda se deba dar ninguna plaza turística más», ha defendido Ramírez.
La moción aprobada contempla cuatro medidas. La primera insta al Consell a no impulsar ni autorizar nuevas plazas turísticas, tanto en establecimientos alojativos como en viviendas destinadas a estancias turísticas, mientras no se adopten medidas efectivas para responder a las necesidades residenciales de la población y los trabajadores.
También reclama completar el estudio de capacidad de carga con un análisis específico de las necesidades de vivienda y una estimación de los trabajadores adicionales que exigiría cada escenario de crecimiento turístico.
El tercer punto pide presentar el documento ante el Consell d’Entitats para explicar su metodología, resultados y conclusiones, además de abrir un debate público sobre el futuro del modelo turístico.
Finalmente, exige que cualquier incremento de plazas quede condicionado a un diagnóstico de la oferta turística ilegal y a la aprobación de un plan específico de inspección, control y erradicación de esta actividad, con medidas concretas, recursos y calendario de actuaciones.
Mayans acusa al PSOE de manipular el estudio
La respuesta del conseller de Turismo y Vivienda ha sido especialmente dura. Mayans ha acusado a los socialistas de «manipular el discurso» y transformar los resultados técnicos en un mensaje político.
Su principal argumento es que el estudio presentado por el actual gobierno no eleva el techo turístico de Formentera, sino que fija una capacidad operativa inferior a las 20.585 plazas contempladas en el Plan Territorial Insular (PTI), aprobado durante anteriores gobiernos de Gent per Formentera y PSOE.
«¿Estamos ampliando o estamos reduciendo?», ha planteado Mayans, antes de sostener que el nuevo documento reduce la capacidad teórica respecto al límite anterior.
El conseller ha insistido en que el informe todavía es un borrador sometido a revisión en la Comisión de Ordenación y Promoción Turística y que su elaboración responde tanto a una exigencia normativa como a una petición formulada desde el propio Pleno. «Es un estudio técnico y ya está. La decisión política es otra cosa», ha afirmado.
Mayans también ha rechazado que el Consell d’Entitats sea el órgano encargado de valorar técnicamente el documento, al considerar que esa función corresponde a la comisión turística, aunque ha señalado que el estudio se hará público para que pueda ser examinado.
El enfrentamiento ha ido más allá de las cifras turísticas. El conseller ha reprochado al PSOE su política de vivienda y ha llegado a cuestionar las intenciones de quienes defienden determinadas medidas de protección residencial.
«Veo que son malos. Porque inconscientes no parecen. Entonces tienen que ser malos», ha afirmado en su segunda intervención, después de haber planteado anteriormente si los socialistas eran inconscientes o malas personas por insistir en políticas que, a su juicio, terminan perjudicando a quienes pretenden proteger.
«Yo no tengo compromisos con nadie»
Las acusaciones han subido de tono cuando Ramírez ha recuperado las declaraciones realizadas anteriormente por el gobierno insular, que había asegurado públicamente que no apostaba por aumentar las plazas turísticas.
«Usted es de los que el otro día decía que no hace falta más. Esto lo ha dicho a los medios de comunicación», ha recordado el portavoz socialista, antes de insistir en que el Pleno ofrecía al gobierno la oportunidad de respaldar ese compromiso.
Ha sido entonces cuando ha lanzado su pregunta sobre los posibles destinatarios de futuras plazas turísticas, insinuando que la resistencia del conseller a apoyar la moción podía responder a compromisos adquiridos. Mayans lo ha rechazado expresamente. «Yo no tengo compromisos con nadie. Me va bastante bien en mi vida privada como para no depender de nada de lo que hago aquí. No sé si usted puede decir lo mismo», ha contestado.
A continuación, ha acusado a los anteriores gobiernos de haber concedido más plazas turísticas que nadie y ha pronunciado su reproche sobre la supuesta «compra de votos».
«Han dado más plazas que nadie. ¿De qué me van a venir a hablar a mí? ¿Qué pasa? Que cuando ustedes gobiernan sí que hay que comprar votos y damos plazas. Y cuando los demás decimos ‘vamos a poner un estudio técnico’ que han pedido ustedes y lo pide la ley, somos nosotros los malos», dijo.
Un «globo sonda» para activar más plazas
La expresidenta del Consell y representante de Gent per Formentera, Alejandra Ferrer, también ha intervenido con fuertes críticas al Consell Insular. Ferrer ha respaldado la moción socialista y ha cuestionado las conclusiones del estudio de capacidad de carga, al considerar que presenta carencias importantes respecto a las condiciones actuales de la isla.
«Creemos que lo que han hecho es lanzar un globo sonda para ver qué pasa si hablamos de volver a dar plazas», ha afirmado.
La representante de Gent per Formentera ha acusado al equipo de gobierno de utilizar el hecho de que el nuevo estudio establece una capacidad inferior al techo del PTI para justificar un posible incremento de la oferta. A su juicio, esa comparación permite presentar como una reducción lo que, respecto a las plazas actualmente operativas, todavía supondría un margen de crecimiento de alrededor de 3.700 plazas.
Ferrer ha señalado además que el techo aprobado durante anteriores legislaturas resulta excesivo para la situación actual de Formentera. «Hace ocho años se aprobó un techo que, definitivamente, estamos de acuerdo, a día de hoy es absolutamente demasiado alto», ha reconocido.
También ha defendido que los anteriores gobiernos tuvieron que regularizar una oferta turística que ya existía y ha acusado al actual ejecutivo de no afrontar suficientemente el alojamiento ilegal. «Nos queda un consuelo, y es que no activarán estas 3.700 plazas, básicamente porque no tienen la mayoría para hacerlo», ha añadido.
El Consell había negado que pretendiera activar 3.767 plazas
El debate llega después de las informaciones publicadas por La Voz de Ibiza sobre el estudio de capacidad de carga turística de Formentera. El documento, elaborado por Seeketing, establece una capacidad turística máxima operativa de 18.836 plazas, un 25% por encima de las 15.069 plazas efectivas utilizadas como referencia.
Tras conocerse estos datos, el Consell remitió una nota de prensa para aclarar que el estudio no implicaba una propuesta de activar 3.767 plazas adicionales y que el equipo de gobierno no apostaba por aumentar la oferta turística.
La institución también reveló entonces que existen 1.001 plazas turísticas adjudicadas antes de 2022 que todavía no han entrado en funcionamiento, por lo que el cómputo de plazas operativas y comprometidas asciende, según sus propios datos, a 16.070.
En aquella comunicación, el presidente del Consell, Óscar Portas, aseguró que «una cosa es analizar técnicamente la capacidad turística de la isla y otra es decidir activar plazas». El gobierno también explicó que el estudio no era definitivo y que los miembros de la Comisión de Ordenación y Promoción Turística disponían de un plazo de mes y medio para presentar observaciones.
Durante el Pleno, Mayans ha reiterado que las plazas turísticas están sometidas a restricciones legales, pero ha introducido una precisión sobre la gestión de las bajas. «Lo que estamos haciendo es dar plazas cada vez que hay una baja», ha afirmado, defendiendo que el objetivo es mantener el volumen existente y no incrementarlo.











