Quedan dos semanas. El 1 de octubre decae el bando estival que prohíbe excavaciones, cimentaciones y maquinaria pesada cerca del frente turístico, y a partir de esa fecha las obras del Hotel Ibiza Corso, que incluyen la instalación de una macrodiscoteca, se reanudarán. El Ayuntamiento de Ibiza dijo el pasado 9 de septiembre a los grupos de la oposición que estaba valorando si paralizarlas. Desde entonces no ha aclarado nada, y no ha respondido a las preguntas formuladas por este medio.
En este contexto, los vecinos de Illa Plana dan por hecho que el silencio del Consistorio es un aval a que las obras se reanuden. Según ha podido saber La Voz de Ibiza, el calendario de obras del hotel avanza sin contemplar una paralización.
Los contratistas y técnicos contratados para la reforma y ampliación están llamados a filas para que ese día se pongan manos a la obra y levanten en tiempo récord las habitaciones piloto.
Lo que dijo hace una semana
En la Junta de Portavoces celebrada a petición de PSOE y Unidas Podemos, el equipo de gobierno reconoció que el proyecto supera el límite legal de ocupación y que sus servicios estudiaban la fórmula jurídica para corregirlo. Sobre el calendario, ambos grupos coincidieron en lo que se les trasladó: que había tiempo hasta el 1 de octubre para valorarlo y tomar decisiones, y que el asunto no estaba cerrado.
La portavoz de Unidas Podemos, Guadalupe Nauda, lo resumió así: «Van a ver qué hacen, si paralizan la obra o no para el 1 de octubre». El PSOE añadió que el Consistorio esperaba los informes técnicos y jurídicos para resolver: el Ayuntamiento busca un encaje jurídico que le permita salvar una reforma plagada de irregularidades.
Este medio ha preguntado en reiteradas ocasiones al Ayuntamiento si prevé paralizar las obras, en qué situación se encuentra la solicitud de suspensión presentada por una de las vecinas recurrentes y qué decisión ha adoptado sobre el exceso de ocupación. Hasta el cierre de esta edición no ha obtenido respuesta.
En el entorno de los vecinos de Illa Plana se se atribuye el silencio a una estrategia de dilación. Los vecinos ya han advertido que agotarán todas las instancias a su alcance para frenar el proyecto, sin descartar acudir a otras jurisdicciones más allá de la contencioso-administrativa.
El reloj corre
Hay un segundo reloj que ha corrido en paralelo y del que tampoco hay noticia. El 12 de agosto, la vecina Florencia de Gaetano registró ante el Ayuntamiento una solicitud de suspensión de la eficacia de la licencia urbanística núm. 11/2026, al amparo del artículo 117 de la Ley 39/2015.
El apartado 3 de ese mismo precepto establece que, transcurrido un mes desde la entrada de la solicitud sin que se haya dictado y notificado resolución expresa, la ejecución del acto se entenderá suspendida. Ese plazo se cumplió el 12 de septiembre.
Conviene precisar el alcance: se trata de una suspensión cautelar y provisional, vinculada a la tramitación del recurso, que no prejuzga el fondo. Y una cosa es que el título quede suspendido y otra que se ordene el cese material de los trabajos, algo que requiere una actuación administrativa. Este medio ha preguntado al Consistorio si ha resuelto esa solicitud y qué efectos le atribuye. Tampoco ha habido contestación.
Una licencia que no es firme
La decisión sobre el calendario se produce sobre un permiso que el propio Ayuntamiento reconoce que no ha adquirido firmeza en vía administrativa, según hizo constar en un oficio remitido al Consell de Ibiza el pasado 31 de agosto: sigue sin resolverse uno de los dos recursos de reposición presentados contra la licencia. En vía judicial se tramitan dos recursos contencioso-administrativos, los procedimientos ordinarios 39/2026 y 85/2026, ante los tribunales de instancia números 4 y 1 de Palma.
A ello se suman los reconocimientos que el Consistorio ya ha efectuado por escrito: que no existe título habilitante de sala de fiestas —la premisa sobre la que se concedió el permiso— y que el proyecto incumple de forma insubsanable el límite del 15 % en el parámetro de ocupación, un defecto que su propio servicio técnico calificó de insubsanable mediante modificación del proyecto.
El Consell, también pendiente
En paralelo, el Consell de Ibiza mantiene abierta la revisión del informe turístico que hizo posible la reforma. Tras incorporar al expediente el informe municipal del 28 de agosto, abrió un trámite adicional de audiencia de diez días hábiles que ha concluido esta semana: las alegaciones se presentaron el 15 de septiembre. La decisión de fondo sigue pendiente de que se convoque la Comisión de Ordenación Turística, sin que conste fecha.
Mientras tanto, el calendario avanza. Si el Ayuntamiento no se pronuncia, el 1 de octubre la maquinaria podrá volver al solar.











